Una de las cosas que más me gustan del acero inoxidable es lo poco que pide. Aun así, con el uso, las joyas van acumulando crema, sudor y polvo y pierden un poco de brillo. La buena noticia: limpiarlas es facilísimo y lo puedes hacer en casa con lo que ya tienes.
Lo que necesitas
- Un cuenco con agua tibia.
- Unas gotas de jabón neutro (el de manos o el de la vajilla, si es suave).
- Un paño suave que no suelte pelusa. Para los rincones, un cepillo de dientes de cerdas blandas.
Paso a paso para el acero plateado
- Moja la joya en el agua tibia con jabón un par de minutos.
- Frota con suavidad con el paño o el cepillo, sobre todo en cierres y rincones.
- Aclara con agua limpia.
- Sécala muy bien con el paño. Este paso es importante: así no quedan marcas de agua.
Ya está. El acero 316L no se oxida ni se oscurece, así que con esto recupera su brillo.
Si tu joya es dorada
Mis piezas doradas son de acero 316L con baño de oro de 24K. Se limpian igual, pero con más mimo:
- No frotes fuerte ni uses el cepillo en la superficie dorada: con el paño suave es suficiente.
- No las dejes en remojo mucho tiempo.
- Sécalas siempre bien.
Te cuento más trucos en «Baño de oro: cómo cuidarlo para que dure brillante».
Si lleva piedras, perlas, cerámica o cuentas
Estas piezas es mejor no mojarlas. Para limpiarlas:
- Pasa un paño suave, apenas húmedo, solo por la parte metálica.
- Limpia la piedra o la perla con un paño seco.
- No las sumerjas nunca en agua.
Las joyas de acrílico, en cambio, sí se pueden lavar con agua y jabón sin problema.
Lo que es mejor evitar
- Lejía, cloro y productos de limpieza fuertes.
- Estropajos, pasta de dientes o cualquier cosa abrasiva: rayan el acero y desgastan el baño.
- Limpiadores de joyas con químicos agresivos, sobre todo en las piezas doradas.
- Guardarlas húmedas.
Cada cuánto limpiarlas
Si las llevas a diario, una limpieza suave cada dos o tres semanas es suficiente. Y si notas que han perdido brillo, cuando quieras.
Un último consejo
Guarda cada joya por separado, en su bolsita o en un joyero con compartimentos, para que no se rayen entre ellas. Y recuerda: el acero aguanta la ducha y el agua del día a día, pero mejor no lo dejes en remojo mucho tiempo.
Tienes todos los cuidados explicados en mi página de cuidados de tus joyas.
